Era un hombre tan pero tan feo, que asustaba hasta los ciegos
Era un hombre tan pero tan feo, que asustaba hasta los ciegos.
Era un hombre tan pero tan feo, que asustaba hasta los ciegos.
Era una mujer tan pero tan bajita, que fue al hospital y no la dieron de alta.
Era una vez un hombre tan feo, pero tan feo, que se tiraba al suelo para que lo besara el diablo.
Era un viejo tan, pero tan verde, que las vacas se lo comieron creyendo que era pasto.
Era una mujer tan, pero tan gorda, que cuando quiere ir al cine se tiene que alquilar la sala.
Tu casa es tan chiquita, pero tan chiquita, que cuando ordenan una pizza grande se la tienen que comer afuera.
Tu madre es tan gorda, pero tan gorda, que cuando juega billar, lo hace con los planetas.